jueves, 22 de agosto de 2013

El jesucristo gatuno de los animalistas


¿Le dolerá al gato?

Es la pregunta que yo me hago. Al ver la foto, supongo que lo normal sería pensar: “¡Qué espanto! ¡Qué atrocidad! ¡Pobre gatito!”. Sin embargo, yo me pregunto, más bien: ¿le dolerá?

Las imágenes son poderosas. Ya lo dice el refrán: una imagen vale más que mil palabras. Una imagen puede conmover, una imagen puede ofender, y una imagen también puede despertar simpatía o inquietar al que la ve. Algunas imágenes tienen un poder aún más grande porque despiertan sentimientos inherentes a la condición humana, como puede ser la empatía. Y he aquí el meollo de la cuestión: pon en una foto a un bonito gato que esté aparentemente sufriendo de algún modo y cualquiera que la vea sentirá dos cosas: primero, una empatía intensa con el gato (por ser bonito, por ser relativamente parecido a los humanos, y por ser tradicionalmente un animal de compañía, a partes iguales), y, segundo, un odio visceral por el hijo de puta que le esté haciendo eso que se ve en la imagen (sea lo que sea).

Pero nadie parece plantearse siquiera si el gato está sufriendo.

El gato en cuestión se llama Double Trouble, o eso afirmaron nuestros amigos de PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) cuando publicaron las fotografías y las anunciaron a bombo y platillo. La historia que hay detrás de las fotos es la siguiente: los activistas de PETA, al enterarse de que en la University of  Wisconsin-Madison (UW-Madison) se realizan experimentos con gatos, solicitan información sobre estos experimentos. La UW-Madison les aporta un extenso dossier de más de 1000 páginas con dicha información, pero PETA, al tener conocimiento de la toma de fotografías durante los experimentos, exige que la UW-Madison enseñe las fotos al público. Tras tres años de peleas legales, la UW-Madison finalmente accede a mostrar algunas fotografías. Y entonces PETA, que había permanecido a la espera durante estos tres años a pesar de disponer de toda la información sobre los experimentos, emprende una dura campaña contra la experimentación animal basándose en el supuestamente terrorífico ejemplo de Double Trouble.

No es casualidad, ni mucho menos, que insistieran tanto en conseguir las fotografías, ni que no empezaran la campaña hasta tenerlas en su poder. No hace falta ser un lumbreras para saber que la frase Gatos atormentados y asesinados en un laboratorio universitario (el titular de la noticia en peta.org) puede llamar la atención, pero, si se acompaña de fotos de lindos gatitos que efectivamente están sufriendo este tormento, entonces lo que tenemos es un auténtico bombazo informativo, una noticia indignante, un agitador de conciencias capaz de sacar a la gente de su sofá y hacer que muevan el culo hacia la próxima manifestación de PETA. ¿Por qué? Porque una imagen vale mil palabras.


Pero hay un problema: las imágenes pueden ser falaces. A la primera pregunta, sobre si Double Trouble sufría o no, yo propongo una idea tal vez revolucionaria: cabe la posibilidad de que no tuviera dolor en absoluto. El  dispositivo que el gato tiene incrustado en el cráneo me recuerda a los halos de tracción craneal que a veces se utilizan en fracturas de columna cervical; sorprendentemente, una vez hechas las perforaciones en el cráneo e introducidas las varillas, el dolor puede ser mínimo o inexistente. Pero añado otra idea aún más extrema: seguramente no tuviera ningún dolor. Porque aunque el dispositivo le hiciera daño, seguramente el animal tendría pautados analgésicos para aliviar el dolor. Digo “seguramente” porque no dispongo del dossier que la UW-Madison entregó a PETA y no puedo comprobar qué fármacos recibieron los animales; ellos sí que podrían comprobarlo, pero callan al respecto, con lo cual me inclino a pensar que los gatos sí recibían analgesia. Lo contrario sería mala praxis y no hubiera sido aprobado por el Committee on Graduate Research Ethics ni por el Research Animal Resources Center de la UW-Madison.


Con lo cual tenemos una imagen en que a un gato le han colocado un aparatoso dispositivo en el cráneo, que seguramente no le sea doloroso. De hecho, en palabras de Eric Sandgren, director del Research Animal Resources Center de la UW-Madison, “los animales se adaptaron rápidamente a los implantes, que no les causaron dolor o malestar”. Pero es difícil combatir con palabras el poder de una imagen, y esa “cosa” en la cabeza del gato necesariamente le tiene que doler, necesariamente le tiene que provocar sufrimiento. Esto es lo primero que se podría pensar... pero no por ello es menos falso. Porque lo aparatoso, o metálico, o grotesco, no es a priori doloroso para el que lo porta. Y si no, observad este extraño artilugio del demonio (“fijador externo”, lo llaman)  y asombraros al saber que es prácticamente indoloro (aunque las fracturas que trata sí pueden doler, y mucho).


Usando menos de mil palabras (793, para ser exactos), hemos llegado a la conclusión de que tal vez la imagen sea un poco sensacionalista y busque el amarillismo, el golpe de efecto rápido y la manipulación intencionada en vez del convencimiento del público mediante argumentos fundamentados y razonables. Una actitud “ejemplar” que contribuye sin duda a una sociedad libre e informada.  

Pero no adelantemos juicios, porque, además de las fotografías, también hay palabras que las acompañan. Y las palabras también pueden ser falaces. De hecho, lo son.

En primer lugar, Double Trouble era una “bonita gata naranja”, en una clara apelación a los sentimientos que resulta sin duda muy relevante para el debate. En segundo lugar, Double Trouble fue “atormentada durante meses en esos experimentos”: un juicio de valores que presupone sufrimiento para la gata sin tener constancia directa de éste. En tercer lugar, se dice que “se aplicó una sustancia en sus oídos internos para dejarla sorda” y posteriormente “se implantaron dispositivos electrónicos profundamente en sus orejas durante la misma cirugía”. PETA olvida (y, aventuro yo, intencionadamente) que estos diabólicos “dispositivos electrónicos” eran en realidad implantes cocleares, como los utilizados para tratar a personas con sordera profunda. Más adelante, se afirma que la finalidad del estudio es “entender cómo el cerebro determina la localización de un sonido”, y se califica a éste como “cruel e inútil”. Ninguna mención a los implantes cocleares que han revolucionado el tratamiento de la sordera más grave. Ninguna mención a la aplicación del estudio en humanos, que, como dice Eric Sandgren, es, a largo plazo, “refinar los implantes cocleares bilaterales y permitir la mejor localización de los sonidos en el ambiente”. Un desafortunado olvido por parte de PETA, que pretende hacernos creer que el experimento carece de utilidad y provoca un sufrimiento totalmente gratuito a los animales.

También se dice que “la anestesia de Double Trouble se acabó en mitad de la cirugía y se despertó en lo que seguramente fuera una experiencia dolorosa y horrible debido a que los investigadores estaban cortando a través de su cabeza y su cráneo”. Aquí tengo que dejar bien clara la diferencia entre “anestesia” y “analgesia”: en una cirugía, la “anestesia” consiste en la pérdida de conciencia del sujeto o sedación (lo de la máscara con gas y el “cuenta atrás a partir del 10” de las películas); dicho de otra forma, el dormirse; mientras que la “analgesia” consiste en la supresión total de las sensaciones dolorosas del individuo. Que quede bien claro: analgesia y anestesia no son lo mismo. Se puede tener analgesia sin anestesia, es decir, operar sin dolor a un sujeto despierto (como en algunas cirugías cerebrales, como también los lectores habrán visto en alguna serie de médicos), pero también anestesia sin analgesia, estando el sujeto de alguna forma dormido pero siendo capaz de sentir dolor (esto último no tiene ninguna utilidad médica, obviamente). Con lo cual, aunque a Double Trouble se le acabara la anestesia durante la cirugía, la analgesia probablemente seguiría haciendo su efecto, porque son conceptos distintos. Y, por tanto, a falta de demostración fehaciente, el calificativo de “experiencia dolorosa y horrible” se queda en una fantasiosa y peliculera conjetura.

Finalmente, Double Trouble tuvo una infección de la herida quirúrgica y fue sacrificada y sometida a autopsia (lo que en el lenguaje hiperbólico de PETA se expresa como “fue matada y decapitada para que su cerebro fuera diseccionado”). Según PETA, desde el momento del diagnóstico de la infección, “los experimentadores aún la obligaron a aguantar dos meses de sufrimiento”, pero no mencionan nada del más que probable uso de antibióticos para intentar tratar la dolencia. Se habla también de un patrón de infecciones recurrentes, supuestamente demostrado por la USDA (U.S. Department of Agriculture), pero, sin enlaces que lo demuestren, no se le puede dar crédito absoluto.

Tras este análisis, poco queda en pie de la historia que PETA nos presenta. ¿Un animal sufriendo terribles torturas? Más bien una gata a la cual se le infecta una herida quirúrgica y muere por ello, a pesar de los protocolos y tratamientos. ¿Una experimentación inútil? Más bien una investigación con aplicaciones a largo plazo (como exactamente todas las investigaciones científicas). ¿Un laboratorio en el que se violan leyes de bienestar animal? Más bien un laboratorio investigado en la actualidad únicamente por la quemadura accidental que sufrió un gato (nada que ver con la fotografía de Double Trouble), pero que, por lo demás, ha salido airoso de las acusaciones de PETA por supuestamente violar la Animal Welfare Act.

Y aunque todas las acusaciones de PETA fueran ciertas, aunque Double Trouble hubiera sufrido terribles torturas, aunque en el laboratorio no se siguieran los protocolos adecuados, aunque hubiera infecciones recurrentes y sin tratar, aunque la investigación en concreto fuera fútil... ¿significa eso que hay que prohibir la experimentación animal? ¿Significa eso que TODA la experimentación con animales es tan poco ética y que este caso en concreto es un buen ejemplo? Si mi hermano asesina a alguien, ¿todos los de mi familia somos asesinos y todos merecemos un castigo? Este absurdo razonamiento inductivo (si esta experimentación con animales es mala, toda experimentación con animales es mala), este presentar un caso concreto como si fuera la norma general, este uso exagerado de recursos emotivos, hipérboles y medias verdades, este es el juego sucio y la trampa detrás de la historia de Double Trouble, el mártir gatuno de los animalistas.

No quiero dejar de añadir que yo creo que los animales tienen derechos y no todo vale con ellos. Pero también creo (y sé) que la experimentación animal es necesaria para el avance de la ciencia en general y de la ciencia biomédica en particular, necesaria para curar enfermedades, necesaria para tener una mejor calidad de vida y necesaria para el progreso social. Creo que la experimentación animal debe someterse a unas estrictas normas éticas que garanticen el bienestar y el buen trato de los animales, y que aquellos que no respeten estas normas deberían recibir un merecido castigo. Y por eso pretender prohibir la experimentación animal, tal y como pretenden nuestros amigos de Igualdad Animal, me parece una idea absurda, radical, inconsciente e hipócrita. Y me parece aún más mal si se intenta convencer al público con imágenes sentimentalistas y falaces como la de Double Trouble.


Así que, cuando veáis una imagen como esta, preguntaros, en primer lugar, ¿le dolerá al gato? Y después no os olvidéis de preguntaros todo lo demás.

Y si lo que queréis son imágenes sentimentalistas, siempre podéis quedaros con la foto de esta niña sonriente con un implante coclear, que oye gracias a experimentos que se realizaron en animales como Double Trouble. Yo les doy las gracias por ello.



Referencias




Víctor Marcos

8 comentarios:

  1. "¿Le dolerá al gato?"

    ¿Acaso el dolor es el factor determinante para dar un juicio válido, en este caso, sobre la manipulación evidentemente involuntaria de un ser vivo? Ese argumento del dolor en tu reflexión no lo veo menos forzado que la misma nota sensacionalista de PETA.
    Concuerdo en que organizaciones como la mencionada tienden a "excesos" (uso esta palabra para resumir los desesperados intentos y radicales principios de ciertos animalistas), sin embargo, argumentar que la trata de animales con fines de experimentación es válida (evito mencionar "ética", ya que la ésta es una cortesana que se adecua al tiempo de las sociedades), lleva a la ancestral dicotomía sobre el "bien" y el "mal", con la cual se separan las acciones entre posibles o prohibidas, como me lo remitió tu propia frase:

    "Este absurdo razonamiento inductivo (si esta experimentación con animales es mala, toda experimentación con animales es mala)"

    No obstante, yo no puedo, ni me atrevería declinarme entre algo que llame bueno o malo, puesto que aún si nos reducimos a este insulso camino de dos polos, en ambos lados encontraremos resultados lados beneficiosos, tanto como perjudiciales. Llevo esta "parábola inversa" unos años atrás, cuando ciertos gobiernos avalaban la experimentación con humanos en aras del conocimiento científico, con el cual consta que a pesar del modo en que se desarrolló (no es el punto ahora citar "su dolor"), permitió avances sumamente significativos para la medicina, en una medida de provecho que dista mucho del que se puede conseguir de los animales.

    Tú mencionaste que está demás hacer la obligatoria referencia a experimentos en humanos, pero entonces cierras, muy bien pensado de tu parte, una alternativa de argumento que bien puede incomodarte, puesto que ya tienes un argumento muy bien estructurado; no obstante, en la misma idea aceptas que tu punto está elegido y sementado, al extraerlo ya delimitado del todo... y te comprendo, el todo es una esfera que no creo que ningún humano sea capaz de ver al mismo tiempo y comprender "cómo se unen las piezas". Bueno, por mi parte yo prefiero pasar del argumento sobre la ausencia de dolor, que no me parece determinante.

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  2. Mi argumento va respecto al análisis sobre ¿qué le da derecho al humano de experimentar con seres, que convenientemente no son protegidos por las mismas leyes humanas, y ni siquiera con las del respeto a la vida ajena? ¿Si el animal no sufre, es válido manipular y tomar su vida? Si se crease una modalidad remunerada y dirigida a humanos voluntarios ya enfermos, para experimentar con ellos sobre una línea mucho más corta a las soluciones específicamente humanas, ¿no sería mejor? Sería un acto voluntario y no habría imposición de una especie sobre otra con carencia de consciencia sobre su estado de "rehén". Ésta es mi postura y parte de mis esfuerzos en la vida están colocados en abogar por cambios de este tipo, cueste lo cueste... y aquí en específico me refiero a lo económico, pues hasta ahora parece muy fácil reducir los costos a lo mínimo gracias a la trata de animales.

    El humano con implantes o con fijadores metálicos aparatosos, siempre tiene derecho de aceptarlo o rechazarlo, y hasta de suicidarse si su condición de vida le es insoportable. ¿Por qué el humano cree que puede imponer su voluntad sobre los animales, cuando además, de este modo ni siquiera beneficia al animal, sino que suele terminar en su sacrificio? ¿Se hace por el bien de la ciencia y de la humanidad? ¡Qué humanidad egoísta...! ¿eso es "bueno"... el humano tiene derecho a ser egoísta porque es "superior"?

    Nótese que las preguntas no las he respondido, pues el nivel de evolución de mi sociedad no alcanza aún el grado de evolución que me garantice dar un juicio certero, pero me inquieta demasiado que hombres de ciencia las pasen por alto… pero claro, la inteligencia no necesariamente equivale a la razón.

    Finalizo sólo, con frases de hombres que cuentan con el reconocimiento de la misma ciencia y otras disciplinas, y que han sido alabados como grandes mentes, así que analizar y dar tiempo a meditar sus palabras sería lo congruente.

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  3. "La no violencia conduce a la ética más alta, lo cual es la meta de toda evolución. Hasta que no dejemos de lastimar a otros seres vivos, seguiremos siendo salvajes" Thomas Edison.

    "La verdadera benevolencia o compasión, se extiende a través de toda existencia y se entiende con el sufrimiento de toda criatura capaz de sentir" Joseph Addison.

    (Nota mía: Retomo de las frases anteriores, las palabras "lastimar" y "sufrimiento", para señalar que esto aplica más allá del dolor físico, pues el sacrificio de un espécimen y su privación de libertad, así como de un trato afectuoso, también cuentan... y mucho).

    "Mientras el círculo de su compasión no abarque a todos los seres vivos, el hombre no hallará la paz por sí mismo" - Albert Schweitzer, premio nobel de la paz 1952.

    "A veces me preguntan: ¿Por qué inviertes tanto ese tiempo y dinero hablando de la amabilidad para con los animales cuando existe tanta crueldad hacia el hombre?. A lo que yo respondo: Estoy trabajando en las raíces" - George T. Angel.

    "El modo de valorar el grado de educación de un pueblo y de un hombre es la forma como tratan a los animales" - Thomas Edison.

    "Brigid Brophy expresó que el animal no humano, al no razonar en forma abstracta, puede sufrir un dolor mayor que el experimentado por un ser humano" - ['In Pursuit of a Fantasy', eds. Stanley y R. Godlovitch y John Harris,1971].

    "Lástima es siempre el mismo sentimiento, lo sientas por un animal o por un hombre o por una mosca" - Leon Tolstoy.

    "La vida es vida -- sea un gato, un perro o un humano. No hay diferencia entre un gato y un humano. La idea de la diferencia es una idea humana para provecho del hombre" - Sri Aurobindo (poeta y filósofo).

    "[George Bernard] Shaw es un pensador atinado. Se niega a ser engañado por la idea de la grandeza del hombre. El dice que el hombre debe elevarse más alto" - Sri Aurobindo (poeta y filosófo).

    "Llegará el día en que el resto de la creación animal podrá adquirir esos derechos que nunca pudieron ser alejados de ellos más que por la mano de la tiranía" - Jeremy Bentham (filósofo).

    "Yo desprecio y aborrezco las disculpas de parte de esa práctica infame, la disección... Preferiría tener la peor de las muertes, en lo referente al dolor, que torturar a muerte a un gato o perro con el pretexto de deshacerme de un dolor o dos " - Robert Browning (poeta).

    "Quizá ha llegado el tiempo de formular un código moral que gobierne nuestras relaciones con las criaturas del mar así como las de tierra firme. Que esto llegue a suceder es [mi] querido deseo" - Jacques Cousteau (oceanógrafo).

    "La diferencia de mente entre el hombre y los animales superiores, tan grande como es, ciertamente es de grado no de tipo" - Charles Darwin (biólogo).

    "A los animales que hemos vuelto nuestros esclavos, no nos gusta considerarlos nuestros iguales" - Charles Darwin (biólogo).

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  4. Estimada Mendhi,

    La pregunta sobre el dolor y el sufrimiento es muy relevante porque supone un punto de corte, una línea de demarcación: ¿por qué no se tienen los mismos reparos al sacrificar a una lechuga para nuestra alimentación? ¿Y con qué derecho nos erigimos en dueños y señores de las piedras y las utilizamos a nuestro antojo? La respuesta es: ni la lechuga ni la piedra sufren ni sienten dolor. Y por eso es legítimo plantearse si un animal siente dolor o sufre. Te devuelvo la pregunta: si el dolor y el sufrimiento no son “determinantes para dar un juicio válido”, ¿por qué tú puedes realizar una “manipulación evidentemente involuntaria” de una lechuga (que también es un “ser vivo”, como dices) sin tener remordimientos por ello? Parafraseándote una vez más, si la lechuga no sufre, ¿es válido manipular y tomar su vida?

    Te facilito mi respuesta ante esa pregunta: la lechuga no sufre, la lechuga no siente dolor, y la lechuga no tiene voluntad ni consciencia propia. Ahora, me gustaría conocer tu respuesta, porque, según tus propios argumentos, la manipulación y posterior asesinato de los vegetales en nuestro propio beneficio sería tan mala como la manipulación y posterior asesinato de los animales.

    Por otra parte, me gustaría conocer qué propones exactamente respecto a la experimentación animal, ya que, como sabrás, la investigación biomédica se detendría por completo si no se pudiera experimentar con animales. La opción de los “humanos voluntarios” que planteas no es ética y ningún científico la pondría en práctica, y te explico por qué: la investigación, por ejemplo, de un nuevo fármaco, se realiza primero in vitro, en laboratorio; posteriormente, se experimenta en animales, para estimar qué dosis son seguras y comprobar que los efectos adversos no son graves; y después ya se pasa a los ensayos de fase I en humanos. Hacer el salto de la probeta y el cultivo celular a los humanos directamente entraña un riesgo demasiado alto que a) ninguna persona en su sano juicio consentiría en su propio cuerpo, y b) que ningún científico asumiría por ser poco ético.

    Respecto a lo que dices sobre las personas gravemente enfermas, es una propuesta completamente descabellada, y disculpa que lo exprese en estas palabras, pero es la realidad. Te lo expongo brevemente:
    1. No es ético experimentar en humanos sin antes tener una certeza clara de la seguridad del fármaco o procedimiento y de la dosis aproximada que se puede administrar (esto se hace en la investigación preclínica en animales, como te comento antes).
    2. No es ético remunerar a los sujetos de investigación.
    3. Si las personas están enfermas, sus características no serán óptimas para realizar los ensayos de fase I, que se hacen en sujetos voluntarios sanos.

    Quedo a la espera de tus comentarios respecto al intolerable asesinato de inocentes lechugas y también una propuesta sólida respecto a cómo continuar investigando en biomedicina sin experimentar con animales.

    Un saludo, Víctor.

    PD. He obviado intencionadamente las frases célebres por tratarse de una falacia ad verecundiam.

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    1. Tienes las respuestas. No hay más argumento que darte.
      Eres un vaso lleno, felicidades.

      P.S.: No puedes deducir que no siento empatía, o algún sentimiento relacionado, ante el procesamiento de una lechuga, ente vivo (sólo que de naturaleza distinta a la animal), que tú sacaste a colación, no yo.

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    2. Estimada Mendhi,

      Al contrario, no tengo todas las respuestas porque tú no me las has dado. Permíteme que insista: ¿qué opinas del intolerable asesinato de inocentes lechugas? y ¿cómo continuarías investigando en biomedicina sin experimentar con animales?

      Un saludo,
      Víctor.

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  5. Sin lugar a dudas para que la medicina avance en beneficio de la humanidad, tal como en la foto de la niña con el implante, hay que confirmar los logros de esta en algún organismo, y como somos una sociedad medianamente unida y acercada con las comunicaciones y redes sociales; corresponde ser los humanos en quienes se realicen las pruebas y experimentos, ya que somos una misma especie. Pero quienes?.....la respuesta es fácil: las cárceles están llenas de estos potenciales conejillos de indias, y jamás me referiría a un hombre que llegó a ella por estar comercializando copias ilegales de cd o de libros... sino de la escoria que nos sobra y pagamos con nuestros impuestos unas vacaciones doradas en las cárceles concesionadas chilenas. Tienen una dieta balanceada; mejor que la de cualquier trabajador de clase media, medicina gratis; mejor que la de cualquier ciudadano común y corriente y para obtener todos estos beneficios más encima no le trabajan ni un peso a nadie (pensando en que yo me saco la cresta trabajando, pago impuestos los que ahora quieren subir, no siempre puedo ir a atenderme alguna afección porque la plata no me sobra, mi sueldo no es de los mejores porque no tengo un pariente poderoso o no tengo conexiones políticas). Y me refiero a los violadores, pedófilos y asesinos, de los cuales chile y el mundo están plagados, nunca vamos a poder deshacernos de ellos porque a un tonto se le ocurrió mezclar el tema de que ya no hubiera pena de muerte, pero no hizo la diferencia de salvar a detenidos políticos con degenerados. Siempre van a existir estos tipos porque es una condición humana, y para qué nos sirven mantenerlos gorditos y sanitos?, ni siquiera para que vayan a hacer carreteras, así también nos libramos de las empresas españolas que vienen a pitutear, cobran caro y ni siquiera les quedan bien hechas....pero ese es otro tema.
    Amo a los animales, amo a los gatos, si de mí dependiera y mi mano fuera tan poderosa como la de Dios no permitiría que se les usara para experimentos y otras barbaridades, para eso usemos a los degenerados y perversos de las cárceles, ya que compartimos un ADN en común, lo que facilita cualquier experimento y todos en algún momento de la vida tenemos que pagar nuestra deuda con la sociedad, yo como muchos manteniendo a costa de impuestos a los tipos de las cárceles y estos sacrificándose para la sociedad, quizás no para mí, pero si para ustedes, sus hijos, nietos, futuras generaciones, etc, si fuera así probablemente quizás no habría vejez o dolor.
    Y si, todos los que tenemos sistema nervioso somos capaz de sentir dolor, el pobre gatito tiene expresión de dolor, y probablemente este amarrado para que no se arranque lo que es una doble tortura para quien es de naturaleza libre ser prisionero y a la vez dañado; ya que al ser manipulado de esa forma algo tienen que haberle deteriorado. Probablemente cuando se cumpla el objetivo del experimento lo van a matar, y quién se preocupa por él y por todos sus otros hermanos perros, chimpancés, conejos, ratones que sufren igual suerte, y por qué tanta preocupación por un individuo que viola a niños, que asesina sin piedad para robar un reloj, que golpea y abusa de niñas y mujeres?, si cuando cumpla su condena en la cárcel hay 98% de probabilidades que vuelva a esta por cometer algún otro delito. En lo particular, a mí no me sirve que ese tipo de gente esté impune; más me sirve en un laboratorio y que se le utilice en experimentos para encontrar cura para el cáncer, enfermedades mortales o dolencias.

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    1. Rosa Maria,que antepongas la vida de un gato a la de una persona humana, aunque esa persona haya cometido algún crimen, me dice todo lo que necesito saber sobre tu forma de pensar. Suerte en tu misión de decidir qué humanos son merecedores de derechos humanos y qué humanos no son merecedores de esos derechos, y luego, si tienes suerte y experimentas con ellos, ya vienes y me cuentas qué tal tu juicio por genocidio. Un saludo.

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